Ahora que no hay urraca suelta por la calle, Gisela Valcárcel no pierde la oportunidad para tonear de lo lindo y sin temor a ser ampayada por los “chacales”. Incluso ahora arma sus juergas en discotecas de ambiente sin importarle el qué dirán, ni que es miembro de una iglesia evangélica.
El último domingo, tras bailar “Las avispas” con el presidente Alan García, la ‘Señito’ salió disparada rumbo a la discoteca de ambiente Legendaris, en Miraflores. Su presencia era requerida en ese local, pues era la anfitriona de la fiesta que allí se realizaba. ¿Cuál fiesta? La que organizó para su personal de Amarige con el que bailó y brindó sin restricciones hasta las 4:00 de la mañana.
El evento sirvió también para elegir a Miss y Mister Amarige, concurso en el que participaron sus empleados. Dicen que la misma Gisela armó el concurso de belleza, en el que compitieron diez señoritas y caballeros que desfilaron por las pasarelas, en traje de baño, típico y de noche.
“Era la noche de Gisela. Se nota que pasa por un buen momento anímico. No sabes cómo bailaba y brindaba por sus éxitos”, expresó nuestra fuente.
De otro lado, Gisela se prepara para presentar mañana la final de Reyes de la pista, donde promete cerrar otra discoteca. Nada con la “Urraca”
Ayer en un medio local, Gisela declaró que sospechaba que Magaly no iba a querer que la visite en prisión. “No va a querer que la visiten. Ella vive un momento muy íntimo en el que querrá, sobre todo, estar con su familia. Siento que una visita puede ser incómoda para ella”, respondió en alusión al pedido que le hizo Jaime Bayly, quien la comprometió visitar a la “Urraca” si ella aceptaba recibirla en el penal de Chorrillos.